Dorar la píldora

En la España del siglo XVI los boticarios, para disimular el sabor amargo de las píldoras, solían cubrirlas con una sustancia dulce.

Las píldoras, después, eran llevadas al fuego para dorarlas. De ahí que dorar la píldora sea prepararla para evitarle el trago amargo al enfermo.

Carrito de compra
Ir arriba